Dicen que los gatos no son fieles y les cuento que están equivocados, son tan o más fieles que los perros, cinco de ellos viajaron 500 km para estar junto a nosotros y se aguantaron el viaje y el cambio de hogar. Nunca nos abandonaron. Rocco, salió como todas las mañanas y no regresó, siempre lo hacía pero algo le pasó porque él volvía a comer su porción de pollo que tanto le gustaba, todavía lo esperamos, Fanty se sumó a la familia solo y lo adoptamos. Todos comparten cama comida mimos, juegos y peleas como todos los hermanos, pero nunca dejan de sorprendernos o de hacernos reír.
Son especiales, son únicos. y sobre todo son nuestros.